Ojos vendados, como la justicia.
Un dedo sobre un globo terráqueo.
Somos marionetas de un azar
que lee las lineas de nuestras manos.
Conjunción de astros y estrellas...
Polvo doraro.
Efímeros como un Abril de lluvia,
pero que moja al fin de al cabo.
En la vulgaridad más estridente
se encontraron dos humanos.
Sin alma.
Sin ganas.
Con miedo.
Amor sin enamorados.
Una manera de ironía
o el error más acertado.
La vida se burla al recordarnos
que no olvidemos nunca
que existen los milagros.
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