Otra vez.
Puñado de arena
en mis tacones nuevos.
Siempre vas diciendo
que no me dejaras caer
que seras mi consuelo.
Mientes tan bien,
y me gusta tanto creerte
que siempre te espero.
Las niñas como yo
no se ensucian los vestidos.
Las niñas como yo
no bailan los Domingos.
Ya sabes, las niñas como yo...
Y ahora ven, fuma conmigo.
No me parezco en nada
a lo que fui, a lo que viste,
cuando aun eramos amigos.
Ven, enciende el cigarrillo.
Repites que estas ahí
para salvarme de todos,
para deshacerme los líos.
Convéncete si quieres,
pero yo se no vendrás
a protegerme del frío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario