Otra vez.
Puñado de arena
en mis tacones nuevos.
Siempre vas diciendo
que no me dejaras caer
que seras mi consuelo.
Mientes tan bien,
y me gusta tanto creerte
que siempre te espero.
Las niñas como yo
no se ensucian los vestidos.
Las niñas como yo
no bailan los Domingos.
Ya sabes, las niñas como yo...
Y ahora ven, fuma conmigo.
No me parezco en nada
a lo que fui, a lo que viste,
cuando aun eramos amigos.
Ven, enciende el cigarrillo.
Repites que estas ahí
para salvarme de todos,
para deshacerme los líos.
Convéncete si quieres,
pero yo se no vendrás
a protegerme del frío.
domingo, 16 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Vendas
Ojos vendados, como la justicia.
Un dedo sobre un globo terráqueo.
Somos marionetas de un azar
que lee las lineas de nuestras manos.
Conjunción de astros y estrellas...
Polvo doraro.
Efímeros como un Abril de lluvia,
pero que moja al fin de al cabo.
En la vulgaridad más estridente
se encontraron dos humanos.
Sin alma.
Sin ganas.
Con miedo.
Amor sin enamorados.
Una manera de ironía
o el error más acertado.
La vida se burla al recordarnos
que no olvidemos nunca
que existen los milagros.
Un dedo sobre un globo terráqueo.
Somos marionetas de un azar
que lee las lineas de nuestras manos.
Conjunción de astros y estrellas...
Polvo doraro.
Efímeros como un Abril de lluvia,
pero que moja al fin de al cabo.
En la vulgaridad más estridente
se encontraron dos humanos.
Sin alma.
Sin ganas.
Con miedo.
Amor sin enamorados.
Una manera de ironía
o el error más acertado.
La vida se burla al recordarnos
que no olvidemos nunca
que existen los milagros.
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