sábado, 27 de agosto de 2011

DUNCAN DHU y sus cien gaviotas

Me acordé de ti.
Y fue otra vez el dolor puntiagudo, justo encima del ombligo.
Siempre me dueles ahí.
Me acordé de ti.
Por pura casualidad, pero me acordé.
Me inundé a mi misma por la pena.
Nadie me ha vuelto a provocar esa sensación de mareo perfecto,
de casi muerte por inhalación de gas.
No se donde estarás ahora, ni entre que brazos.
Se perfectamente que no piensas en mi.
Yo no pienso en ti voluntariamente, pero parece que a veces,
mi radio y Duncan Dhu, no quieren que te olvide.

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