La certeza de que nunca serás mío,
nunca recorreré tu espalda con mi dedo,
nunca seré la protagonista de tu sonrisa,
nunca te dormirás pensando en mí,
nunca te darán escalofrios mis besos,
nunca me dirás te quiero...
Resulta a veces, tan insoportable,
que rebota en mi cabeza.
NUNCA, NUNCA, NUNCA...
Me parece la peor palabra del mundo
y la quitaría del diccionario,
la borraría de todos los libros.
Intento entonces sustituirla por quizás.
"Nadie sabe lo que puede pasar" me digo,
y ya me sale la risa.
Quizás algún día, la casualidad caprichosa
juegue con nosotros y ya no te puedas separar de mi.
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