Estoy en el preabismo
frío y silencioso
de sacarte del alma.
Estoy en la prelocura
que me espera impaciente
cuando no seas nada.
Estoy en el predolor
hiriente y afilado
de tu ausencia evidente.
Oh! Lo que daría
por estar en el postolvido
libre y calmado
de un corazón que ya
no sufre,
no late,
no siente...
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