Me muevo siempre alerta, desde que te conocí.
Es un estado de continua espera, de la catastrofe mas absoluta.
O un estado de continua espera, del milagro mas grande.
En definitiva, un estado que me hace ser una espia entre rincones.
Y como se, que la casualidad me da la mano de vez en cuando,
y de repente tus ojos, cuando menos lo espero,
me dan el escalofrio que chisporrotea mis circuitos,
voy andando despacito por si acaso.
En una de estas, en la que espiaba disimuladamente,
y hacia una lista mental de todas las cosas que deberia
estar haciendo en vez de recorrer el edificio, mi cerebro,
pobre y atontado, te detecta y pone en marcha todo su repertorio
de calor, frio, boca seca, pajarillos cantores...
Pero, aquí reside la gracia, no eres tú.
Es una copia exacta de tí, igual en casi todo.
Parece un espejismo que pasa frente a mí.
¡Un CLON! Un clon tuyo.
Por supuesto, ese clon tiene cara de bondad,
con lo que la maldad te la quedaste solito.
Todo esto lleva a la triste conclusión de que,
no es que mi corazón lata por ti cada vez que te vea,
es que ha ocurrido una genaralización en mi interior por la cual
late por todo lo que se te parezca.
Problemas de Clones bastante grave, derivado del
condicionamiento del terror al que me sometes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario