Me muevo siempre alerta, desde que te conocí.
Es un estado de continua espera, de la catastrofe mas absoluta.
O un estado de continua espera, del milagro mas grande.
En definitiva, un estado que me hace ser una espia entre rincones.
Y como se, que la casualidad me da la mano de vez en cuando,
y de repente tus ojos, cuando menos lo espero,
me dan el escalofrio que chisporrotea mis circuitos,
voy andando despacito por si acaso.
En una de estas, en la que espiaba disimuladamente,
y hacia una lista mental de todas las cosas que deberia
estar haciendo en vez de recorrer el edificio, mi cerebro,
pobre y atontado, te detecta y pone en marcha todo su repertorio
de calor, frio, boca seca, pajarillos cantores...
Pero, aquí reside la gracia, no eres tú.
Es una copia exacta de tí, igual en casi todo.
Parece un espejismo que pasa frente a mí.
¡Un CLON! Un clon tuyo.
Por supuesto, ese clon tiene cara de bondad,
con lo que la maldad te la quedaste solito.
Todo esto lleva a la triste conclusión de que,
no es que mi corazón lata por ti cada vez que te vea,
es que ha ocurrido una genaralización en mi interior por la cual
late por todo lo que se te parezca.
Problemas de Clones bastante grave, derivado del
condicionamiento del terror al que me sometes.
viernes, 10 de junio de 2011
Te quiero
Te quiero.
Te quiero,
como tiene que querer
la naturaleza
a los árboles,
los ríos,
el cielo...
Te quiero.
Te quiero,
porque saliste del mismo amor
que yo salí,
porque son
tus venas y tu sangre,
las mías.
Te quiero.
Te quiero,
porque eres luz,
porque eres bueno,
porque tu alma es de música,
de paz,
de boleros...
Te quiero.
Y cuando estés lejos de aquí,
recuerda siempre esto:
Pase lo que pase,
no tengas miedo,
vive feliz, sé libre, sonríe...
que yo te espero.
No se compra con dinero,
pequeño,
todo lo que te quiero.
"Para JGO, que se hace mayor, y yo sin darme cuenta"
Te quiero,
como tiene que querer
la naturaleza
a los árboles,
los ríos,
el cielo...
Te quiero.
Te quiero,
porque saliste del mismo amor
que yo salí,
porque son
tus venas y tu sangre,
las mías.
Te quiero.
Te quiero,
porque eres luz,
porque eres bueno,
porque tu alma es de música,
de paz,
de boleros...
Te quiero.
Y cuando estés lejos de aquí,
recuerda siempre esto:
Pase lo que pase,
no tengas miedo,
vive feliz, sé libre, sonríe...
que yo te espero.
No se compra con dinero,
pequeño,
todo lo que te quiero.
"Para JGO, que se hace mayor, y yo sin darme cuenta"
miércoles, 8 de junio de 2011
IMÁN
Quien dijo que los polos opuestos se atraen, estoy segura de que te conoció.
Me atraes con tu energía de imán perturbador, y yo, trocito de metal, ya no me resisto, me dejo llevar.
¿Cómo no hacerlo?
Si tienes los ojos tan vivos que hasta a la misma muerte darías miedo.
Si de tu boca no salen palabras, sino musica extraña, coros de sirenas.
Si se te ve viejo en alma, pero un alma buena, sabia, sincera...
Si vas andando en armonía con toda la tierra entera.
Si nunca escuché una risa que fuera, mas natural, real, verdadera...
Si ves en mí esa parte que no le enseño a cualquiera...
Me atraes con tu energía de imán perturbador, y yo, trocito de metal, ya no me resisto, me dejo llevar.
¿Cómo no hacerlo?
Si tienes los ojos tan vivos que hasta a la misma muerte darías miedo.
Si de tu boca no salen palabras, sino musica extraña, coros de sirenas.
Si se te ve viejo en alma, pero un alma buena, sabia, sincera...
Si vas andando en armonía con toda la tierra entera.
Si nunca escuché una risa que fuera, mas natural, real, verdadera...
Si ves en mí esa parte que no le enseño a cualquiera...
martes, 7 de junio de 2011
PURA MAGIA MENTAL
De todas las armas que posee el ser humano, que según dicen podrían destruir la tierra entera, la mas poderosa es el autoconvencimiento.
El autoconvencimiento, esa capacidad para creer lo increíble, hacer de ideas realidades, de mentiras verdades...
Es como una orden que te das a ti mismo. Te dices, esto es así, y con esa idea como mantra y bandera que ciega la vista, vas por la vida tan tranquilo, creyendo lo que quieres creer.
Lo más interesante no es todo esto, lo que hace al ser humano alucinante y único, constructor de su propia vida es la combinación de autoconvencimiento y amor.
Es pura magia mental.
Hay quien pasa una vida entera autoconvenciendose de que quiere a alguien. Por cabezonería, conveniencia, interés o pereza. Y crea la ilusión magnifica en su mente, llegando el momento en el que fabrica sentimientos tan reales que se "enamora" casi de verdad.
Hay quien, por el contrario, se autoconvence de que no quiere a alguien, casi por las mismas razones que lo anterior, pero con resultados más penosos y tristes. Y busca defectos donde no los hay, y piensa que así todo es mucho mejor, y duerme tranquilo por las noches, bajo toda esa protección.
Yo suelo autoconvencerme bastante, me resulta muy útil ese poder de lavarse el cerebro en primera persona.
Aunque sé a ciencia cierta que es transitorio. Un día, sin saber cómo ni porqué, la realidad te quita las gafas de sol. Y, ¡oh!, te sientes desnudo y raro, porque no quieres o sí quieres, porque defectos y virtudes no son tan claros, porque hace viento y se te ha volado la venda de los ojos. Adios a todo el tinglado.
Todos llevamos mochilas de autoconvencimiento a nuestras espaldas. Las cargamos con nuestras bombas de poder y cobardía, para vivir un poco más felices, inmunizados.
Pero es vivir a medias. Nadie puede llevar tanto peso mucho tiempo, y cuando cae, te encuentras con unos ojos como los tuyos, que por mucho que intente yo repetirme que son malvados, tienen el colorcillo que se queda en el fondo de la taza, cuando acabo mi café cortado.
autocovencimiento en estado puro
El autoconvencimiento, esa capacidad para creer lo increíble, hacer de ideas realidades, de mentiras verdades...
Es como una orden que te das a ti mismo. Te dices, esto es así, y con esa idea como mantra y bandera que ciega la vista, vas por la vida tan tranquilo, creyendo lo que quieres creer.
Lo más interesante no es todo esto, lo que hace al ser humano alucinante y único, constructor de su propia vida es la combinación de autoconvencimiento y amor.
Es pura magia mental.
Hay quien pasa una vida entera autoconvenciendose de que quiere a alguien. Por cabezonería, conveniencia, interés o pereza. Y crea la ilusión magnifica en su mente, llegando el momento en el que fabrica sentimientos tan reales que se "enamora" casi de verdad.
Hay quien, por el contrario, se autoconvence de que no quiere a alguien, casi por las mismas razones que lo anterior, pero con resultados más penosos y tristes. Y busca defectos donde no los hay, y piensa que así todo es mucho mejor, y duerme tranquilo por las noches, bajo toda esa protección.
Yo suelo autoconvencerme bastante, me resulta muy útil ese poder de lavarse el cerebro en primera persona.
Aunque sé a ciencia cierta que es transitorio. Un día, sin saber cómo ni porqué, la realidad te quita las gafas de sol. Y, ¡oh!, te sientes desnudo y raro, porque no quieres o sí quieres, porque defectos y virtudes no son tan claros, porque hace viento y se te ha volado la venda de los ojos. Adios a todo el tinglado.
Todos llevamos mochilas de autoconvencimiento a nuestras espaldas. Las cargamos con nuestras bombas de poder y cobardía, para vivir un poco más felices, inmunizados.
Pero es vivir a medias. Nadie puede llevar tanto peso mucho tiempo, y cuando cae, te encuentras con unos ojos como los tuyos, que por mucho que intente yo repetirme que son malvados, tienen el colorcillo que se queda en el fondo de la taza, cuando acabo mi café cortado.
autocovencimiento en estado puro
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